Si tu dermatólogo te mandó conmigo
Dermatitis atópica en Puebla: cuándo toca al alergólogo
La mayoría de las personas que veo por dermatitis no llegan buscándome a mí: llegan derivadas por su propio dermatólogo. Mi trabajo empieza donde la crema deja de ser suficiente: averiguar si hay una alergia produciendo el brote.
La duda de siempre
Por qué tu dermatólogo te mandó con un alergólogo
A la dermatitis atópica se la encasilla en el dermatólogo, y es lógico: el síntoma está en la piel. Pero cuando el cuadro se repite temporada tras temporada, o el tratamiento tópico deja de alcanzar, la pregunta cambia. Ya no es cómo calmo este brote, sino qué lo está disparando.
Ahí es donde entro yo. De hecho, casi todos los pacientes que veo por dermatitis me los manda su propio dermatólogo, con esa frase: «esto lo tiene que ver un alergólogo». No es que uno de los dos sobre — atendemos capas distintas del mismo problema. Él estudia y trata la piel en sí; yo busco el disparador y trato la alergia de fondo cuando la hay.
No tienes que dejar de ver a tu dermatólogo para venir conmigo. En la mayoría de los casos el mejor resultado sale de que los dos vayamos en la misma dirección.
Con todas las letras
Qué atiendo y qué no
Atiendo la dermatitis atópica de todo tipo. Donde más aporto es cuando el origen es alérgico, porque ahí el tratamiento de fondo no es solo calmar la piel: es tratar la alergia que la está produciendo.
La dermatitis de contacto es otra cosa. Cuando la sospecha es que la piel reacciona a algo que la toca —un metal, un cosmético, un producto de trabajo— el estudio que corresponde es la prueba de parche.
Esa prueba no la realizo. En México no se comercializan esos paneles, son de importación y no los tengo disponibles; en Puebla los aplica un solo médico, que los trae él mismo. Si tu caso lo necesita te lo digo en la consulta y te oriento sobre a dónde acudir, en vez de hacerte perder una cita.
Lo que hago en consulta
Cómo estudio si hay una alergia detrás
Empiezo sentada, escuchando. Necesito saber desde cuándo aparecen los brotes, en qué zonas, con qué los relacionas, qué te ha calmado y qué no, y qué tratamientos has recibido antes. En dermatitis esa historia vale tanto como cualquier estudio: los patrones —las estaciones, los alimentos, los animales, el estrés— suelen estar ahí.
Después viene la exploración física y, según tu caso, los estudios: análisis de sangre sencillos y, en la mayoría de los pacientes, espirometría y FeNO — porque la dermatitis atópica viaja acompañada muy seguido de rinitis o de asma, y conviene saberlo.
Las pruebas cutáneas las programo para la segunda cita, cuando ya tengo esos datos. La lectura es inmediata, a los veinte minutos, y ese mismo día sales con tu plan de tratamiento.
Por qué importa
Qué cambia cuando encontramos la causa
Un resultado positivo no significa por sí solo que seas alérgico a esa sustancia: significa que tu cuerpo produce anticuerpos frente a ella. Quien hace el diagnóstico es el médico que escuchó tu historia y lo interpreta junto con lo que te pasa en la piel.
Y ahí está la diferencia: no es lo mismo evitar todo, o evitar lo que creías que te hacía daño, que evitar lo que realmente se lo hace. He visto pacientes que empiezan a suspender de todo —alimentos, jabones, actividades— por miedo al siguiente brote. Cuando ya conocemos la causa verdadera, solo evitan lo que sí les hace daño y todo lo demás lo pueden retomar.
Cuando el origen es alérgico y hay un alérgeno claramente identificado, además existe la opción de inmunoterapia, que es el único tratamiento que modifica la alergia de fondo en vez de solo controlarla.
Antes de que me escribas
Preguntas sobre la dermatitis atópica
¿La dermatitis atópica siempre es alergia?
No siempre. Es una enfermedad inflamatoria de la piel con un componente de barrera cutánea alterada, y en una parte de los pacientes hay además una alergia que actúa como disparador. Justamente eso es lo que se estudia: si en tu caso hay algo alérgico detrás, tratarlo cambia el fondo del problema; si no lo hay, te lo digo y el manejo sigue siendo dermatológico.
¿Tengo que dejar de ver a mi dermatólogo?
No. Atendemos capas distintas del mismo problema: él trata la piel, yo busco y trato la causa alérgica cuando la hay. En la mayoría de los casos el mejor resultado sale de que los dos vayamos en la misma dirección.
¿Haces pruebas de parche?
No. En México no se comercializan esos paneles, son de importación y no los tengo disponibles — en Puebla los aplica un solo médico, que los importa él mismo. Si tu caso las necesita te lo digo en la consulta y te oriento sobre a dónde acudir. Lo que sí hago aquí son las pruebas cutáneas y los análisis de sangre.
¿Desde qué edad atiendes dermatitis?
Atiendo adultos, adolescentes y niños desde los 6 años.
¿Cuánto cuesta la consulta?
La consulta de valoración cuesta $1,000. Si después se indican pruebas cutáneas, tienen su propio costo y te lo digo antes de programarlas, nunca después. Acepto las principales aseguradoras de gastos médicos mayores.