Diabetes tipo 2
Diagnóstico, ajuste de tratamiento, seguimiento con laboratorio y vigilancia de complicaciones. Buena parte del trabajo está en adecuar el esquema a cómo vive y come el paciente, no al revés.
Medicina Interna · Puebla
El internista es el especialista que ve al adulto completo, no un órgano por separado. Certificada por el Consejo Mexicano de Medicina Interna.
El médico internista es el especialista en el diagnóstico y tratamiento integral de las enfermedades del adulto: diabetes, hipertensión, enfermedad tiroidea, dislipidemia, obesidad, padecimientos respiratorios y renales, entre otros. Su función es coordinar el cuadro completo del paciente en lugar de tratar cada síntoma por separado.
La diferencia con el médico general está en la profundidad de la formación: la especialidad en Medicina Interna son cuatro años de residencia hospitalaria dedicados exclusivamente a la patología del adulto. Y la diferencia con un especialista de órgano —cardiólogo, endocrinólogo, neumólogo— es el alcance: el internista es quien ve cómo interactúan todas sus condiciones y todos sus medicamentos entre sí.
Ese papel importa mucho más de lo que parece cuando un paciente pasa de los cuarenta y empieza a acumular diagnósticos y recetas de distintos médicos que no se hablan entre ellos.
Son los tres motivos de consulta más frecuentes, y los tres se controlan mejor cuando se manejan juntos.
Diagnóstico, ajuste de tratamiento, seguimiento con laboratorio y vigilancia de complicaciones. Buena parte del trabajo está en adecuar el esquema a cómo vive y come el paciente, no al revés.
Estudio de la causa, elección del tratamiento y seguimiento. Algunos antihipertensivos muy usados producen tos crónica y angioedema — y con frecuencia esos pacientes terminan estudiados por alergia cuando la causa es el medicamento.
Hipotiroidismo, hipertiroidismo y nódulos. Existe una asociación documentada entre enfermedad tiroidea autoinmune y urticaria crónica, que es justo el tema de mi investigación.
Manejo del colesterol y los trigliceridos dentro de una valoración de riesgo global, no como un número aislado en un estudio.
Una revisión ordenada según su edad, antecedentes familiares y factores de riesgo, con los estudios que corresponden a su perfil — no un paquete idéntico para todos.
Determinar si está en condiciones de recibir la anestesia y el procedimiento, ajustar medicamentos y detectar riesgos antes del quirófano. Se entrega el informe que su cirujano necesita.
La mayoría de los internistas no es alergólogo, y la mayoría de los alergólogos no es internista. Esa combinación es poco común y resuelve casos que de otro modo rebotan entre consultorios.
Alergia e inmunología complementan mucho a la medicina interna: me permiten comprender por qué los defectos del sistema inmunitario afectan a ciertas enfermedades, y por qué ciertas enfermedades del adulto terminan repercutiendo en el sistema inmunitario.
Algunos ejemplos concretos de la consulta:
En todos ellos, la respuesta no está en la alergología ni en la medicina interna por separado.
Mi formación en medicina interna es la especialidad con la que empecé, no un complemento.
| Concepto | Costo |
|---|---|
| Consulta de valoración | $1,000 |
| Consulta de seguimiento | $1,000 |
Acepto seguro de gastos médicos mayores. Atiendo medicina interna en los mismos horarios que alergología.
Dudas frecuentes
El internista atiende las enfermedades del adulto de forma integral: diabetes, hipertensión, enfermedad tiroidea, colesterol y triglicéridos altos, obesidad, padecimientos respiratorios y renales. Mi papel es coordinar el cuadro completo en vez de tratar cada síntoma por separado. En mi consultorio de San Andrés Cholula, en Puebla, atiendo tanto pacientes con una sola condición como los que llegan con varios diagnósticos simultáneos.
La formación. El médico general concluye la licenciatura; el internista cursa además cuatro años de residencia hospitalaria dedicados exclusivamente a la patología del adulto, y se certifica ante un consejo. En la práctica eso significa mayor capacidad para diagnósticos complejos, para manejar varias enfermedades a la vez y para ajustar tratamientos que interactúan entre sí. Atiendo en Puebla con certificación del Consejo Mexicano de Medicina Interna.
Sí, es uno de los motivos de consulta más frecuentes. Incluye el diagnóstico, la elección y el ajuste del tratamiento, el seguimiento con laboratorio y la vigilancia de complicaciones. Buena parte del trabajo está en adaptar el esquema a cómo vive y come cada paciente, no al revés. En mi consulta en Torres Médicas Angelópolis doy seguimiento continuo, que es lo que realmente controla la diabetes.
Sí. Si su cirujano le pidió valoración por medicina interna antes de operarse, es exactamente lo que hago: determinar si está en condiciones para la cirugía y la anestesia, ajustar qué medicamentos suspender o continuar, y detectar riesgos con anticipación. Le entrego el informe que necesitan su cirujano y el anestesiólogo. Conviene agendar con tiempo antes de la fecha de cirugía.
La consulta de valoración cuesta $1,000 pesos, igual que la de seguimiento, e incluye historia clínica completa, exploración y plan de manejo por escrito. Acepto seguro de gastos médicos mayores. Atiendo medicina interna en los mismos horarios que alergología, en Torres Médicas Angelópolis, San Andrés Cholula.
Sí. Al ser internista certificada y alergóloga subespecializada, no tiene que dividir su atención entre dos consultorios que no se comunican. Es especialmente útil cuando los tratamientos interactúan: hay antihipertensivos que producen tos y angioedema, y enfermedad tiroidea que se asocia a urticaria crónica. En Puebla ese cruce lo veo con frecuencia.
La medicina interna es, por definición, la especialidad del adulto, así que la consulta de medicina interna es para adultos y adolescentes. En alergología sí atiendo a partir de los 6 años. Mi formación troncal es Medicina Interna y sobre ella cursé la subespecialidad en Alergia e Inmunología Clínica, de modo que mi mayor experiencia está con el paciente adulto en ambas consultas.
Depende de su edad, sus antecedentes familiares y sus factores de riesgo. En un adulto sano sin antecedentes relevantes, una revisión anual suele ser suficiente. En pacientes con diabetes, hipertensión o enfermedad tiroidea el seguimiento es más frecuente, generalmente cada tres a seis meses según el control. En la primera consulta en San Andrés Cholula definimos qué periodicidad corresponde a su caso.